Tipos de dieta terapéuticaExisten varios tipos de dieta terapéutica donde cada una de ellas se adaptará la alimentación a la enfermedad o patología que tenga la persona siguiendo una dieta mediterránea adecuada.

Tipos de dieta terapéutica según patología

A continuación, os describimos los distintos tipos de dieta terapéutica según patología y os recomendamos que sigáis las recetas mediterráneas saludables.

Dieta absoluta

Debe de estar recetada por el médico y no se podrán ingerir ni líquidos ni sólidos. Este tipo de dieta será recetada antes o después de una operación quirúrgica.

Dieta líquida

Sólo se podrán ingerir líquidos como zumos, agua, caldos e infusiones. No es aconsejable seguirla durante mucho tiempo y si fuera necesario, se deberán incorporar algunos sólidos como cereales, huevos o lácteos. Se llevará a cabo después de una intervención o las personas que tengan problemas de masticación o deglución.

Dieta blanda

Irá seguida de la dieta líquida. Incorporar de forma paulatina los alimentos hasta alcanzar una dieta normal. Serán alimentos de fácil masticación y deglución. Puede seguirse durante un tiempo siempre que los nutrientes necesarios estén cubiertos.

Dieta hipocalórica

Baja en calorías (2000) repartidas en 5 comidas. Se prohibe el azúcar y el alcohol. Se limitan las grasas y los glúcidos. Evitar cocinar con salsas, guisos, rebozados y fritos. Para el tratamiento de la obsesidad.

Dieta hipercalórica

Es contraria a la dieta hipocalórica. Ingesta de gran número de calorías (4000) repartidas en 4 comidas. Deberán ingerir glúcidos, azúcares y grasas. Cocinar con salsas, guisos, fritos y rebozados. Para personas que necesitan engordar o en fase de recuperación de una patología.

Dieta hipoprotéica

Se reduce el cosumo de proteínas, carne, pescado, huevo y lácteos a 50g. Consumir fruta, legumbres, cereales y verdura. Para pacientes con insuficienca renal y/o hepática.

Dieta hiperprotéica

Aumenta el consumo de proteínas. Para pacientes que deben ayudar a la función plástica a reparar o generar tejido del organismo. Pacientes con quemaduras, madre lactante, estados convalecientes, desnutrición, úlceras y enfermedades infecciosas.

Dieta baja en colesterol

Cuando existe un índice de colesterol alto en sangre que provoca la obstrucción de las vías biliares. Reducir cantidad de grasas animal saturada y aumentar la grasa poliinsaturada e insaturada. Consumir fruta, verdura y aceite de oliva. Cocinar al horno, plancha o con el microondas.

Dieta baja en grasas

Baja en grasas y calorías (2000), reducir el consumo de lípidos. No comer embutidos, nata, chocolate o bollería. Consumir pan, cereales, fruta y verduras, pescado blanco, excepto el salmón, aceite de olivda y huevos. Para pacientes con problemas de vesícula biliar y obesidad.

Dieta baja en glúcidos

Prohibido el azúcar, la bollería, frutos secos y el chocolate. Reducir el pan, cerales y legumbres. Restringir las grasas. El aporte de proteínas debe ser el normal, de 5 o 6 comidas al día.

Dieta hiposódica

Disminuir el sodio (sal) para los pacientes con hipertensión arterial, insuficiencia renal y cardíaca y enfermos con retención de líquidos. Reducir comidas precocinadas, conservas, embutidos, agua con gas, aperitivos, quesos, bollería, mariscos, apio, puerro y espinacas. Sustituir la sal por perejil, mental, ajo, limón, pimienta, tomillo u orégano.

Dieta astringente

Deja descansar al intestino y servirá para evitar el movimiento intestinal. No ingerir fibra y beber abundante agua, comer arroz, membrillo, zanahoria, pollo, pescado y yogur. Prohibida la fruta, verdura y leche. Para el tratamiento de diarreas y patología intestinal.

Dieta laxante

Contraria a la dieta astringente. Requiere de fibra, aporte de líquido, verdura, fruta, cereales integrales y legumbres. Sireve para tratar el estreñimiento crónico.