Dietas según colectivos socialesPodemos distinguir distintos tipos de dieta mediterránea según los colectivos sociales a los que vaya destinada: personas con discapacidad física o psíquica, personas mayores o mujeres embarazadas.

Tipos de dieta mediterránea según colectivos sociales

Cada una de las dietas será adaptada a cada colectivo y se procurará seguir una dieta sana y equilibrada.

Dieta mediterránea para personas con discapacidad física

Las personas con discapacidad física sufren limitaciones físicas y sociales a la hora de llevar a cabo de forma autónoma la alimentación.

Será una dieta basada en una gran cantidad de fibra para tener una buena función intestinal y evitar el aumento de peso, ya que supondría un esfuerzo para realizar las actividades diarias.

Además, previene el estreñimiento que afecta sobre todo a las personas con discapacidad física en las extremidades inferiores.

Por todo ello, la mejor dieta será la laxante donde los alimentos predominantes serán: líquidos, fibra, verdura, fruta, cereales integrales y legumbres. Gracias a estos alimentos se evitará el estreñimiento crónico.

Es muy importante a la hora de llevar a cabo esta dieta, educar el patrón intestinal que consistirá en:

  • Establecer un horario y la movilización a todos los niveles para mejorar la salud.
  • Estimular la musculatura abdominal dentro de las posibilidades del usuario a través de respiraciones profundas al toser y reir. En caso de no poder estimular la musculatura, se realizarán masajes sobre la zona.

Dieta mediterránea para personas con discapacidad psíquica

Las personas con discapacidad psíquica tienen problemas de masticación y deglución, así como obstrucción de las fosas nasales, trastornos alimentarios funcionales y dificultad para la manipulación fina. En ocasiones presentan una conducta de pica y rumiación.

Deberán de llevar una dieta equilibrada y sana en la cual, dependiendo de su grado de discapacidad la alimentación será blanda, líquida o triturada.

El técnico que enseñe a la persona a adquirir los hábitos de alimentación deberá enseñar a la persona poco a poco para que vaya asimilando la conducta y respetando el tiempo y las limitaciones de la persona. Habrá un feedback entre el usuario y el técnico para el correcto aprendizaje de la conducta alimentaria. Es preferible enseñar el comportamiento en la mesa durante la niñez.

Dieta mediterránea para personas mayores o tercera edad

Las personas mayores son más vulnerables a las enfermedades e intoxicaciones alimentarias. Su sistema inmunológico es más débil lo que puede agravar las patologías que presenten. Además, las personas de la tercera edad tardan más en recuperarse por lo que deben de llevar una alimentación saludable.

La mala alimentación en las personas mayores puede ser debida a:

  • Falta de apetito.
  • Medicación.
  • Enfermedades discapacitantes: depresión, artrosis.
  • Desarreglos digestivos.
  • Bajo nivel adquisitivo.

Algunas de las alternaciones que están ligadas a la edad son:

  • Alteraciones glandulares: dificultan la digestión y absorción de los alimentos.
  • Alteraciones sensoriales: disminución visual y pérdida de gusto y olfato hacen que pierdan el interés por la comida.
  • Memoria: la falta de memoria les provoca desorientación.
  • Falta de algunas piezas dentales: producen problemas de masticación y deglución.
  • Disminución de la masa corporal.

Pautas para una alimentación correcta

  • Se requieren una cantidad menor de calorías y mayor aporte nutritivo.
  • Platos con menor volumen y con más nutrientes.
  • Mayores aportes vitamínicos para compensar la carencia de absorción de los alimentos.
  • Estimular la ingesta de agua.
  • Realizar ejercicio moderado.
  • Valorar preferencias alimentarias de la persona.
  • Elegir alimentos fáciles de masticar y manipular.
  • Entorno favorable: tiempo suficiente y platos atrativos.

Indicadores de malnutrición

Seguidamente, os enumeramos algunos de los indicadores de malnutrición de las personas mayores que se solucionarán realizarndo una dieta mediterránea adecuada y empleando algunas de las recetas de cocina más saludables:

  • Falta de apetito.
  • Falta de hierro (anemia)
  • Fatiga.
  • Déficit vitamínico.
  • Heridas que tardan en cicatrizar.
  • Pérdida masa corporal.
  • Úlceras.
  • Fracturas óseas.
  • Hemorragias.
  • Empeoramiento demencia.
  • Alteraciones visuales.

Dieta mediterránea para mujeres embarazadas

El estado nutricional de una mujer es fundamental para llevar a cabo el correcto desarrollo de la fecundación, embarazo, parto y postparto.

Si existe una mala alimentación pueden producirse partos prematuros, malformaciones fetales y enfermedades anómalas del bebé.

De 3 a 6 meses antes de la concepción, se debe evitar el alcohol, drogas y tabaco. Habrá que aumentar el consumo de ácido fólico para evitar la espina bífida en el bebé.